EL HOMBRE PERDONA CRIMINALES LA VIDA NO
EL HOMBRE PERDONA CRIMINALES LA VIDA NO
(Relato de muy peligroso asalto a mano armada)
Había llegado de Europa y me dedicaba a edificar un estudio apropiado para continuar con la creación. Ya casi concluido el bonito atelier me dirigí a otra casa, para sacar algo de la caja chica y hacer pagos.
Aquella noche no sería una de tantas, si una durísima prueba más en el camino.
—Bien, hasta mañana —dije a mi familiar.
Y sin prisa, tranquilamente me dirigí a una calle para tomar un colectivo por estar muy cercano el estudio. Siendo casi las diez de la noche abordé un auto de comité interprovincial que tenía tres ocupantes, una mujer adelante; al poco rato bajó la mujer y subieron dos tipos. Estando lleno el transporte todo parecía tranquilo pero, de pronto un sujeto sacó revólver mientras dos me pusieron una soga corta en el cuello.
—¡Rápido su billetera y bolsillos! — gritó el chofer.
—Ya, ¡maldición no tiene tarjetas pero muchas llaves! —respondió un secuaz.
—¿Qué hacemos?, ¡nos ha visto!, ¿le doy un par de tiros? —preguntó otro.
En mi mente solamente surgió una salida, hacer todo lo posible para parecer un difunto, hasta que no sientan el pulso ni el ritmo cardiaco y debo ser el mejor actor en acciones propias del estrangulamiento y ahogo. Mientras tanto, el automóvil iba por las callejuelas de mala muerte. De pronto uno acercó su oreja a mi pecho y tanteó mi pulso.
—¡Jefe, ya está frío! ¿Y ahora? —dijo indeciso el matón.
—Lo tiraremos en la Panamericana para que parezca un atropello de camiones —mandó el maleante.
Dicho y hecho me tiraron en medio de la pista. Fue cuando, ni bien se alejó ese auto, que me levanté a escabullirme entre los sembríos hasta ponerme a salvo. Chorreaba la sangre por mi rostro debido a un par de golpes con la cacha del revólver, pero enterito y vivo. Mientras caminaba en plena media noche no recordé a Jesús ni a sus mártires, eso sí agradecí a los cómics “Kalimán” que guardó abuelo, a faquires, yoguis y encantadores de serpientes del oriente, porque gracias a sus prácticas psicofísicas sano y a salvo,
Unos días después, sabiendo de sus fechorías y haber seguido sus pasos, la policía dio cuenta de los maleantes en plena balacera, uno que escapó herido fue hallado muerto en un callejón con un cuchillo de carnicero en su espalda.
------------------------------------- . -------------------------------------
14/03/2025
© D. R.
Música de suspenso: EL ENCANTADOR DE SERPIENTES (India).
Conoce más del autor de "EL HOMBRE PERDONA CRIMINALES LA VIDA NO"