El amor de Caperucita
La noche del 29 de octubre caperucita volvió al bosque encontrando una vez más al lobo. Se acercó a el y le susurró dulcemente: Te extrañaba...
Necesitó eso ojos grandes que miran con ternura, esas orejas grandes que escuchan mis problemas y me hacen sentir bien, necesitó esa boca grande para que besen mis labios con pasión y me hagan volar en el paraíso.
Te recuerdo todas la noches abrazando la almohada, revolcándome en la cama mirando las estrellas que me acompañan en la ventana, metiéndose la luz en cada centímetro de mi cuarto, en cada espacio de mi alma, despertándose algo en mi, algo que tenia escondido, temeroso de poder salir hasta que te conocí, hasta que te mire, hasta que me tomaste a la fuerza y me hiciste algo que nadie me había hecho jamas, y nunca pensé que me gustaría tanto que lo extrañara todas las noches desde que sucedió.
¿Como poder dormir? Si todas la noches recuerdo tus lindos ojos, tus dulces labios, tu hermoso olor que impregnó mi piel.
Usted se robo mi alma...
Usted se robo mis sueños...
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