Duerme
Duerme… no hay porque despertar, la vida cambia pero todo vuelve a su lugar, duerme y sigue en calma, y qué más da, si el daño está hecho ya. Duerme y déjame descansar, imaginar que el daño habrá de terminar, observar el sol, sin sentir temor, sin agotamiento, sin desesperación, sin dolor.
Duerme, jamás habrá un día mejor y el desamor agota en su más tenue expresión.
Observa el desenlace, la vida y su alcance, el amor y su enlace, la incomprensión y el daño que hace, observa y jamás dejes de sentir, que la energía vibre en cada partícula de sentimiento que aun habite en ti.
Duerme… el momento ya es sutil, sin una sola explicación, desde mi mundo interior, duerme… olvida que entre emociones resurjo yo.
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