Corcel de hierro
Brioso corcel
de acero cromado
y plásticos relucientes,
de gran alzada y bella figura;
musculo a explosión,
por plato, piñon, cadena,
tu fuerza transmitida,
desplazándote por los caminos mas sinuosos.
Bien montado,
meto primera para arrancar,
des pues segunda,
acelero un poco mas tercera, cuarta
y quinta en carretera.
A veinte, cuarenta,
sesenta, ochenta,
a cien ya cabalgo furioso
en los lugares permitidos;
mas siempre bien equipado,
casco, chaleco reflectivo,
bufanda, bota,
chaqueta de cuero, guante,
y las leyes del transito respetando.
La brisa suave
golpea con ímpetu
sobre mi rostro;
magnifica sensación de libertad;
con mi chica acompañado,
me siento un caballero medieval,
por su princesa secundado,
caballero andante,
por Dulcinea abrazado,
un Don Quijote del asfalto,
paso por campos y poblados,
sembradíos y lugares asolados.
Vamos a salir;
a cambiar aceite,
llenar el tanque, revisar lusez, frenos,
amortiguadores, neumáticos , balancín
y preparar caja de herramientas.
Como todo ser metálico,
movido a motor,
aveces el caballo se enferma,
un pase de nafta obstruido,
una suciedad en el carburador,
a cambiar un siclear,
nada grave,
que nosotros mismos
no lo podamos solucionar.
Cabalgando en grupo,
un berrinche hemos metido,
rugiendo ferozmente nuestros motores,
y con bocinas,
a los vecinos hemos despertado,
mas no se asuste,
es el moto club que va pasando.
Rodando siempre con cuidado,
cuidado redoblado,
pues este tipo de caballos,
la vida de muchos a abreviado.
(imagen: mis motos, foto estilizada del autor)
(sonidos: efecto de sonido, sonido de motos)
Conoce más del autor de "Corcel de hierro"