Corazón de piedra
Me declaras que me amas
más la amas a ella,
me dices cuan delicada soy
más la delicada es ella
me cantas que las perlas son lágrimas
mas las perlas son ella.
¿me has visto llorar entre perlas?
Claro y bello fue nuestro pasado
entre las blancas nubes
más no igualan tu alma y prestancia señor
admirada por hombres y mujeres,
tierno caballero de capa y sombrero de copa.
Y la poeta pregunta
¿qué vendrá después?
¿Este hombre alimentará mi espíritu inmortal?
donde los arcanos preparan
en pos de mí, la blanca sepultura,
pues en el dolor y traición
fundo mi postrera desilusión,
ya no hay consuelo en la felonía
me grita este abismal tormento.
El me enseño su fe y quizás alcance el cielo…
Más si su fe ceba la lila y el orbe
para mi solo tiene corazón de piedra.
Nada es inmortal en esta blanda tierra
todo es dicha pasajera
y no es esperanza vana
los rayos del sol soberano
que extinguirán los versículos poéticos
y mi sombra en este espacio
de libre y fino arte.
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