Confusión
Desperté esta mañada, cofundido por el ventanal,
Veía nublado el dia, sin todavía el sol sanar,
La cicatriz de la cortada, la que me habia hecho sangrar,
Esa de una vela tan caliente, que hizo romper el cristal,
En fin pensaba que eran las siete, en realidad eran las diez,
Tronaba, lloraba a cántaros el conjunto de cirrocúmulos,
Tal ves todavía sangraba, por la cortada de la vela,
Una llamarada tan caliente, que lo hizo llorar,
O
Se dice que esos dos gigantes, se llegaron a enamorar,
Uno contemplando la luna, el otro contemplando la zona abisal,
Se fueron poco a poco, hasta que se llegaron a besar,
Pero ese mar, se enamoro del sol, el que lo hacia brillar,
así como el ventanal me confundió, así de confundido estaba el mar, entonces todo el día el cielo lloro, y el mar una disculpa le ofreció, y el cielo, refunfuño, pero al final la acepto, al día siguiente al asomarme por el ventanal, muy temprano salio el sol, ahora amigo del cielo y amante del mar.
Conoce más del autor de "Confusión "