CASI NO (o CASINO, se entiende...)
casi-no, yo no lo entiendo…
tratar de ocupar primero un lugar,
después intentar conocer o adivinar
de qué se tratan tantas propuestas,
hacer una apuesta y tranquilo esperar
por hoy no perder, tal vez par a par,
ni hablar de ganar, la idea solo era jugar.
casi-no, yo no lo creo…
gente que parece inteligente, y seguro lo es,
que busca sacarles un halo de sueño,
con un café pequeño a los anticipados
que llegan temprano, dormidos y confiados,
de volver de gloria sonriendo a lo cotidiano.
casi-no, a mi no me importa…
muchas luces, mucho ruido, mucha gente,
buscando salir de problemas y rutina,
oro y plata en una mina, que seguro termina
como todas las minas: te sonríen, te besan,
te escarban los bolsillos y te dejan preparado
para el próximo encuentro,… ya recargado.
casi-no, pero debo reconocer,
en pocos lugares es posible ver tan juntas
las aristas sociales de punta a punta,
cerca y distantes tal como es en la calle,
mirando con bronca como se traga el billete,
a la maldita máquina le meterá un puñete,
del más indigente hasta el que le sobra el aire.
casi-no es eludible, ni siquiera para mi…
porque también me divierto… a mi manera,
viendo desde afuera como luchan y se pegan,
inteligencia artificial versus ambición humana,
competencia desigual, arbitraria y vana.
porque ya se sabe quien va a ganar este juego,
a la corta o a la larga, la plata será del cajero.
roberto peiretti
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