Arrítmicos

Veo tu arder desde lejos llegar
clavadas las uñas en mis hombros,
una especie de crisis de ansiedad
que apagas acariciando.
Un juego en esta habitación
y quienes mandan son tus ojos,
cuando he intentado hablar
tu ya estabas poniendo el cerrojo.
L
Besos contra el muro, del vibrar de tus piernas.
Que empiezan en el cielo y que se estampan en tu cama.
Vamos a perdernos el respeto, espero que lo entiendas.
Se hace cada vez más dificil pensar
siguiendo el recorrido que hacen tus manos,
contienes la respiración
cuando me ves yendo hacia ahí abajo.
Me pides que te bese
donde te besan los afortunados,
y que una vez comience, te lo coma,
como al venir de las trincheras
te lo haría un soldado.
Se acabaron las treguas, ya has entrado en guerra
buscando las caricias de mis labios en tus tetas.
Sudores fríos, calores cercanos,
siluetas en las sombras de dos espíritus follando.

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