Amada amiga
Fui tu amigo
y deseé ser la respuesta
a tus necesidades,
fui y sembré en tu campo
que quise cosechar
con agradecimiento,
porque fuiste mi mesa
y fuiste mi hogar,
porque fui a ti con mi hambre
y te busqué con mi sed de paz.
M
no cesó de escuchar a tu corazón
cuando estuviste callada,
porque, sin palabras,
compartí todos tus deseos,
todas tus esperanzas,
en espontánea alegría.
Cuando me separé de ti,
sufrí,
hasta que vi la verdad,
que aquello que más amaba en ti
se aclaraba en tu ausencia,
como la montaña
es más clara en el llano
para el montañés.
Y no busqué en tu amistad
más propósito
que el ahondamiento
de mi propio espíritu,
y supe que
mi amor fue una red lanzada
y solamente lo inútil fue cogido,
pues pude aclarar su propio misterio.
Hice que lo mejor de mí
fuera para ti,
conociste mi creciente
y también mi menguante
y me abandonaste al conocerlos.
Porque me buscabas
para matar las horas
y no para vivir las horas.
Estuve para llenar tu necesidad
y también para llenar tu vacío.
Y evitaste que en nuestra amistad
hubiera risas y placeres compartidos,
y se perdió el rocío,
se perdieron las pequeñas cosas
en que el corazón
encontraba su mañana
y su alegría.
-----------------------------------------
Poema basado en un escrito de Gibrán Khalil Gibrán, interpretación antagónica.
Conoce más del autor de "Amada amiga"