Algo idílico
Era magia, susurros, eran pasiones,
porque todo dependía de que me tomases
de la mano y voláramos juntos,
a un lugar idílico
o tal vez sólo a mi habitación, porque
quizás no me importa la manera
en que sales y entras a mi casa,
o en la forma en que le sonríes a las aves.
No existía nada más idílico que jugar en
el parque contigo, de verte allí, sentada, en un
así eras para mí, y ver como retumbas
mis pensamientos siempre.
Era algo idílico, maravillante,
como si me enrejaras dentro de ti
y que no pudiese escapar nunca.
Como sonidos de violines encendidos
por tu belleza, era especial verte caminar
y de como acentúas tus caderas
al dar cada paso. Era idílico cómo tu
cariño me dio una escapatoria,
una salida de la realidad,
porque a veces el amor es así, surreal,
y de como queremos salir de ella cada
que nos queremos,
de salirnos un poco de una monotonía
aterradora y mortal, de ir
un poco más lejos en cada beso de
recitar un poema, o algo así,
porque eso encuentro en ti,
algo maravillante y precipitante,
como si se tratase de una cascada
de un manantial.
Por todo eso eres idílica,
como cualquier poema épico de antaño.
Conoce más del autor de "Algo idílico"