Universo infinito
Cuantas primaveras fueron necesarias para borrar la ilusión de tus ojos soñadores.
Me pregunto cuántas sentencias mal intencionadas vas superando por la vía de este tren sin avenida que parece ser tu vida arrinconado sobre pensamientos que detienen constantemente a tu alma inquieta y solitaria que se sostiene en la marea de infantiles sueños.
Nunca ha sido fácil, aun son necesarias las lágrimas para darle vida a este sentimiento de pérdida en el que nos ahogamos a diario los casi desahuciados.
Y me pregunto de que servirá toda esta maraña de ciencia sometida a una fe llena de incertezas, un destino con menos probabilidades de emigrar a otro suelo distinto a este suelo.
Cuantos inviernos más venceremos, me pregunto si aún encontrare chispa en tu fuego a mitad del camino.
Pero de pronto vuelve a mi tu recuerdo y en la nada absoluta se disipan mis miedos de infancia, de pronto todo se disipa ante la grandeza de una inefable presencia. Un silencio absoluto y hallo nuevamente a mi mente en paz, ni barcos, ni náufragos, ni mareas, solo la contemplación de una ola infinita de absoluta calma en un universo infinito.
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