Un adiós en silencio y con dignidad
Usted tranquilo, mi amor,
ya no recibirá más mensajes cursis de mi parte.
Ni llamadas eternas,
ni preguntas que se preocupan por su día.
Usted tranquilo,
que la que lo buscaba como loca,
que lo admiraba con el alma,
ya no irá detrás de usted,
solo para obtener un poco de su amor.
U
que la que daba todo sin medida,
la que estaba ahí sin importar la hora ni el cansancio,
ya no moverá un dedo.
Usted tranquilo, amor de mi vida,
que la que solo pedía amor,
que mendigaba tiempo, atención y un poco de cariño,
ya aprendió a dejar de suplicar.
Usted tranquilo,
porque ella entendió
que si no es parte de su amor,
usted tampoco será parte de su problema.
Y se irá.
En silencio.
Con la misma dignidad con la que llegó.
Sin escándalo.
Sin rencor.
Porque algunas mujeres no hacen ruido.
Pero cuando se van… no regresan.
Y de esas mujeres soy yo,
de las que con poesía se expresan.
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