Saú...l

En las terrazas veo que acaba el día,
veo que los rojos dilemas se hunden con el sol...
Veo que nadie más está a lado mío,
me doy cuenta que las manos son herramientas,
que los años son soldados,
y que el general es el estúpido año que nos rodea...
Me doy cuenta que ya no soy ese pedazo de ser,
que soy un perro
y que ladro enfurecido a la luna,
aunque sea un círculo blanco más allá del todo...
Y si...
Soy un cosmos blanquecino
empobreciendo al tinte negro,
al quehacer,
a la melcocha irradiante que se derrama...
Soy el mendigo ajeno en la iglesia nueva...
Soy el juez de un festival animal.
Soy el nuevo en una convención infernal,
en un concurso de tontos,
un favor dislocado,
una misa prefabricada,
una conmoción idiota,
una vencida en el átomo final de recorrido tres del color oficial...
Y ahora somos esclavos en el edén de blanco y negro,
en la cuadrícula hermana del quehacer matemático...
Somos ahora un todo inverso,
una esfera,
un juguete,
una composición infantil presentada en un gran teatro...
Somos nuevamente lo antiguo...
Lo que nadie tragó...
Y felices seremos aunque sea en neón...

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