Pilar
Vivía en un camino donde el miedo acechaba mis pasos, donde el temor cerraba mi camino y donde el pensamiento no entendía motivos.
Un día llegaste tú a cambiar poco a poco ese abismo, extendiste tú mano y en ese instante todo comenzó a girar.
Es inevitable no pensar como la energía influye en tanto motivos, que todo se vuelve tan positivo que el mundo solo se detiene cuando tú tocas esa fibra de la vida.
Es irrelevante no pensar que el destino nos cruzo de una manera diferente para mirar ese camino y transformarlo en un mundo.
Es ese mundo donde envuelve cada sensación, cada manera de mirar, hablar, sentir los que nos hace tan diferentes.
S
Podemos ser nuestro mismo deseo si solo nos miramos y siempre nos tomamos nuestra manos.
Conoce más del autor de "Pilar"