NATURALIDAD PRECIOSA

2018 Oct 13
Poema Escrito por
Carl Allen

I
Quien pudiera oír tu nombre,
Quien pudiera oírte hablar,
A los labios que te nombren
Yo los tengo que envidiar.

Ya no hay cosa que me asombre
Desque me hirió tu mirar;
Como ya, por otro nombre,
Sintiera el dolor de amar.

L

a frescura de tus ojos
Ha vuelto a abrirme una herida;
Una herida que cerraba,
Que otros abrieron un día.
Un día ahora lejano;
Un día que se perdía.

Hoy pavor siente mi alma
De perder como aquel día.

II
Aquella parroquia Blanca,
Mas blanca lucio aquel día,
Pues mis ojos encontraron,
En los tuyos, compañía.

Media melena morena
Y un rostro que no veía,
Llenaron mi corazón
De extraña melancolía.

Y a mí arribó la sorpresa
Cuando en tu rostro veía,
Profundos y vivarachos,
Esos ojos que seguían,
De tu guitarra, las cuerdas,
Que las tus yemas prendían.

Hermosos, sendos hoyuelos,
Junto a tu boca nacían.

III
Graciosa nariz y labios,
Que las canciones seguían;
Tu guitarra sí sonaba,
Pero tu voz, no se oía.

Timidez disimulada,
Sonrisa de simpatía,
Naturalidad preciosa
Que tu cara presidía.

A tu elegante figura,
Yo volveré muchos días.
Aunque aquí, lograr victoria,
Mi corazón no confía.

Quizá decida esperar
En las sombras, cada día,
Quizá descubra tu nombre,
Quizá algo mas, algún día.

2018 Oct 13

Carl Allen
Desde 2017 Dic 08

Conoce más del autor de "NATURALIDAD PRECIOSA"