MUJER INESTABLE
Una mujer inestable despertó a mi lado. No me mira, no me habla, la miro. Se levanta y se tambalea hacia el baño. Escucho como orina, sin ritmo, sin orden. Me paro, la miro de reojo, se va a la cocina afirmándose de todo, se tambalea, se prepara un café, pero nunca le echa la misma cantidad de endulzante, ni de café, ni de agua.
La miro de lejos, derrama agua hirviendo.
Toma la taza, se la lleva a la boca y no bebe. Su cabeza adornada con grandes y densos rulos, se mueven de un lado a otro. Me mira, hace un gesto que puede significar cualquier cosa. Se va a la cama, la sigo, solo tiene puesto un colaless, su cuerpo delgado y ancho y sus manos nunca aprietan siempre sueltan. Se acuesta, me acuesto, la toco, se deja, la busco, no está. Sus rulos yacen sobre la almohada.
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