Mama Tungurahua
Mama Tungurahua
El silencio de la noche se estremece,
Ante el bramido poderoso del volcán
En el azul del infinito la ceniza aparece
Y la suave brisa se convierte en huracán.
Corrientes de fuego, rocas encandecidas
Efluvio de agua, columnas de cenizas,
La gente suspira por sus plantas pérdidas,
Nadie atina presagiar tus raudas sorpresas,
Siempre enciendes y apagas esperanzas,
De tiempo en tiempo sin aviso regresas,
Hay tristeza y se malgastan las bonanzas.
Así eres gran coloso mama Tungurahua,
Esplendoroso incluso en tus explosiones
Así te quieren, a Baños das la termal agua,
Y a la Virgen de Agua Santa sus oraciones.
Cuando se apaga el fuego infernal de tu seno,
La nieve te cubre con su manto maravilloso,
Tungurahua, te dejas ver hermoso y sereno,
Bajo lo límpido del cielo te miras grandioso.
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