Malas costumbres
Malas costumbres
Extraño aquellos amaneceres,
aquellos plagados de malas costumbres,
que se vienen solo con tu presencia,
que aliviaban mis pesadumbres.
Cada vez que un rayo de sol
se ahoga mi cama,
sales tu, como diosa en pijama,
mi mente embriagan.
escurriéndote por debajo de mi sábanas,
con tus manos tibias recorriendo
mis más recónditos lugares,
sabes que no tengo la voluntad
para negarme,
me haces sentir el paraíso en un instante ,
tienes el hábito de exprimir los restos
del vino y de la noche ,
humedecer con tu boca mis sensibilidades.
Los malos hábitos hacen
las mañanas contigo,
solo una extensión de la noche,
y yo me visto de bandido,
asalto tu cuerpo,
desnudo ,
hermoso como el sonido,
de aquella mágica cancion,
de una bella poesía su extensión
y entonces mi control se esfuma,
mis deseos me dominan
mis malas costumbres exacerbas
tu cuerpo que sabe a primavera,
a recién cortada hierba ,
y te beso justo ahí
donde tu pasión explota,
no puedo de ti escapar ,
ni tampoco es mi deseo,
Y me siento como el gato y sus botas
mientras más trato de salir
mi imaginación más se desborda
más tu calor me abrasa.
Muchas veces quiero
que este beso sea el último, por ahora,
que te calme y me calme,
pero me invitas a otro poco de tu noche,
y de ese vino ,
que por tu cuerpo corre,
y mi fortaleza se desmorona,
como el imperio romano,
como la última mano
de una partida perdida de naipes,
y a tus brazos vuelvo,
porque en ellos vivo
y también muero.
La paz , la tranquilidad duran poco,
si contigo sueño, aun despierto,
si sigo pensando,
que tus malas costumbres
son de hecho,
la razón de mis empeños
mi camino en la incertidumbre,
aquello que prefiero.
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