Luz y Refugio Divino
LUZ Y REFUGIO DIVINO
En la senda dorada, danza la luz,
una lámpara eterna que arde sin cesar,
en la cruz, su sacrificio, pureza que renace,
y en su mirada, el perdón se funde, cristalina fragua.
Las estrellas, mudas, se inclinan ante su dolor,
el viento suspira y el sol se oculta en su pesar,
y en la tierra, brota el amor como flor nocturna,
Él es el refugio en las sombras de la eternidad,
la esperanza infinita que no sucumbe al olvido.
En sus palabras, el alma despierta del letargo,
y el perdón, como río divino, nos envuelve y salva.
Es la roca inmortal, el refugio en la tormenta,
auxilio para el desvalido, refugio para el desterrado,
un padre para el huérfano, la calma en la furia,
y en sus brazos, la paz se torna en cielo y olvido.
Volverá el corazón del Padre al hijo errante,
el renuevo de Dios que brota en silencio y esperanza.
Vendrá, vendrá, como lluvia celestial que riega el alma,
trayendo luz, resurrección y vida infinita.
Selene Nocturna
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