LOS DIOSES DE BARRO (Fragmento I)
Abre tus carnes:
la noche se estremecerá entre tus dedos, la agonía de tu cuerpo pronunciará el nombre
Eres la bestia en el bosque
Hurga en la humedad de tu noche:
las manos del otro horadan la viscosidad que te habita,
su lengua explora tu cavernosa ansiedad
el infierno crece al nombre que te dan todas las cosas
E
abierta el alma de la noche, la noche densa por el deseo,
la noche invoca a todas las fieras
La noche.
Y cada caricia eres tú,
pleno como el mediodía
Abre las carnes:
di la palabra: empuña tu espada
la diosa inmaculada por la luz de las ganas
se inclinará sobre tu fuente para sorber
el agua que precisa su delirio
Lobo de las estepas: animal errabundo,
insatisfecho,
mordaz:
miras frente a ti un brillo que atemoriza
tu espíritu de la oscuridad
Víbora:
el hambre de los siglos abraza tu corazón...
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