LOS COLORES DE LA VIDA
Ama, por favor, ama sin ataduras,
sin temor, sin nervios.
Ama de la forma más pura,
ama con calor, con risas y compañía,
con lágrimas y terror,
pero sin soltar el ancla que sujeta el mundo.
El amor.
Que es puro, que ata lo existente y lo versátil,
Besa al tiempo,
roza su vestido,
toma su mano aunque no la veas,
háblale constante, que sin verte te pone atención.
Dile que no necesitas ver ni el sol ni la luna;
quizás ni un reloj, para saber que te susurra lo que es la vida,
las sorpresas del día a día, que son un regalo.
Alíate con la muerte,
sácale risas,
y acompáñala en sus soledades,
dale la mirada cuando todos le dan la espalda.
Agradécele su visita;
agradece su existir.
Dile que su presencia es divina,
como la lluvia al besar la tierra
o la luna al no salir.
Pues sin su existencia,
la vida no tendría sentido,
y el mundo moriría por la plaga terrenal.
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