Leyenda punzante
Mi apocalíptico brazo blande una espada,
La espada que va a degollar las dudas y maldiciones,
Que sienten el deseo de absorber mis esperanzas.
Parajes siniestros atormentan las esperanzas de programar tu corazón,
Para que deje alzarse por el bien de mi alma.
Un lobo sangriento me mira con una ira
afilada, siento como sus ojos acuchillan mi
sangre, turbia, por el panico atensionado, tal que se asemeja a la violenta imagen de una sierra acechando la sangre de tu amor
El cielo se vuelve rojo cadáver, mi corazón convulsiona deseos,
M
Ella conecta un latigazo contra el cuello de la maldad, la cual,aúlla horrorizada por el gélido acero de mi férrea confianza. Su cabeza acaba rodando por el aura de mi victoria.
La luz del dulce destino arranca las raices del desamor y las tritura con sus óseas mandíbulas llenas de rabia, por no haber sentido esto en el pasado.
Al fin contemplo mi objetivo, ese tan resplandeciente que eclipsa la roja pervertida personalidad de un rubí.
Perdonadme, se me ha olvidado mi deseo. ¿Sois tan amables como para poder susurrármelo?
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