La montaña blanca

*La montaña blanca*
(cuento narrado cuarta parte)
Está bien responden los chicos,se acomodan junto al hombre y se quedan profundamente dormidos, a la mañana siguiente Robert despierta asustado y llamando a Carlos le dice: ¡Oye muchacho, levántate ya amaneció! Carlos despierta sobre saltado y llamando a su hermano salen de la cueva, muy tarde - los hombres vienen por el camino con unas bolsas en sus manos, los chicos mirando a Robert le preguntan, ¿Qué haremos? ¡Corran por allá! hay un pequeño orificio en la roca métanse allá y no hagan ruido, salen presurosos de aquel lugar y se meten en el hueco que había dicho el hombre, mientras que los dos individuos llegan y tirando las bolsas a los pies de Robert le dicen - ahí está tu comida y ropa limpia necesitamos que te laves y vistas para salir de este lugar te llevaremos al otro lado de la cueva no vaya siendo que alguien llegue y te encuentre aquí.
Los muchachos escuchan lo que aquel extraño dice y se miran sin pronunciar palabra – si hablan están perdidos seguramente aquellos malvados los secuestren también… o quizás les hagan algo peor. Rober se incorpora diciendo: ¡Suelten las cadenas, así no voy a poder hacer lo que ustedes quieren! uno de ellos mete la mano en el bolsillo, sacando la llave sonríe burlonamente, jejejeje me llevé las llaves, presentí que algo podía pasar; de este Robert se puede esperar cualquier cosa!
Carlos dicen muy quedamente ¡Si hubiera estado la llave ya no estaríamos aquí, que va a pasar con don Rober! ¡Shhhhh! cállate que nos van a encontrar! le dice Jorge. Los hombres sacan a Robert de aquel lugar conduciéndolo por entre los árboles hasta un riachuelo donde lo hacen bañar y cambiar las sucias ropas; uno de los secuestradores al verlo limpio le dice: Hoy viene el dueño del negocio para hablar contigo- espero que no le digas que has estado secuestrado si lo haces sangre correrá por este lugar, el piensa que estas preparando todo para empezar la explotación. Rober lo mira a los ojos diciendo enojado: ¡Si el es el dueño del negocio y no sabe que me tienen secuestrado que ganancia tendrán ustedes? estamos esperando encontrar el lugar exacto del poso y firmar con el dueño de este lugar la compra de estos terrenos el socio mayor firmará el poder y ganará muchísimo dinero - tan pronto firme lo matamos y nosotros nos quedaremos con el poder tu sabes que soy ingeniero de petróleos lo mismo que mi compañero al faltar la cabeza principal tomaremos su lugar- ¿Y que va a pasar conmigo? Un accidente lo tiene cualquiera - ¡Ho no! ¡Canallas eso es lo que son ustedes! yo que pensé que éramos amigos, ¡Pero no se van a salir con las suyas! El más joven de ellos de nombre Judas Ramos sonríe burlonamente diciendo a Robert: ¡Si, que vas a hacer? en estas condiciones no podrás ni siquiera gritar, ¿Quién te va a escuchar en este lugar? ¡Bueno vamos! ya no digas nada- iremos a la casa abandonada allá es donde se organizará la reunión ya nos encargamos que la preparen con lo necesario para que puedas quedarte y recibir a Don Francisco, ¡Mucho cuidado con abrir la boca! el helicóptero ya está por llegar.
Mientras eso ocurre con Robert los chicos salen corriendo hasta el lugar donde cayeron; intentando subir para escapar de aquellos hombres y poder ayudar Al secuestrado. pero es muy difícil subir por allí, caminan un poco llegando a donde hay algunas rocas que les sirven para escalar, al llegar al borde del barranco encuentran al perro echado con mirada triste, seguramente caribe esperaba que su dueño llegara con los chicos, Los niños lo acarician y hablando al can lo animan. ¡No te preocupes por tu amo - veremos cómo lo ayudamos! el perro parece entenderlos y se levanta meneando la cola.
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