INSOMNIO
Ojos rojos mutilados sobre la almohada.
Llanto suave, pensamientos tristes.
Una hora, dos horas, tres y media de la madrugada,
noche triste por lo que quisiste y no hiciste.
Pobre canto del cuervo en el corazón,
Amante de las mariposas sublimes,
Duerme y grita con locura y sin razón,
¿y qué hice?, dejé que mi alma contamines.
S
ojos abiertos al instante, en un segundo,
mi sonrisa, mi agonía, están de luto.
Una cuerda. Pero aun no estoy listo para hacer un nudo.
¡Ay! Sufrir por todo es sufrir por nada,
pero irónico es querer sufrir sólo así.
¡Ay! Sufrir dentro es sufrir por mi alma,
entonces me desequilibro, grito, ¡frenesí!
Inherente a la vida, hiriente al amor,
así estoy bien, así estoy viviendo.
Mi amigo me dijo que dónde estaba yo,
respondí feliz: ¿Qué no me estás viendo?
¿Qué no ves que soy un Dios?
¿Qué no ves en qué me estoy convirtiendo?
¿Qué no escuchas mi propia voz?
Crees que estoy fingiendo,
pero sólo saboreo el dolor,
mientras tanto estoy riendo.
Así que vete un segundo, por favor.
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