Estaba sola
Volvieron a tocar a la puerta, pero esta vez ya no sentí miedo, esta vez fue como sentir una paz tan inmensa cuando todo aquello ocurrió. Me puse de pie de un salto, y aun sabiendo que no debía abrir, caminé hacia la puerta con una convicción que nunca antes había tenido. Mientras caminaba golpearon de nuevo, cada vez más rápido, con mayor intensidad. Mi corazón se estaba acelerando, se supone que estaba sola pues mis padres habían salido y nadie más tenía llaves, sin embargo, extrañamente no tenía absolutamente nada de miedo. Pregunté quién era, aguardando por respuesta, pero nadie respondió, mas el llamado se hizo aún más intenso. Aun no se como explicar la tranquilidad que me invadía en ese momento, quizás en sueño me habían advertido, pienso que era lo que estaba esperando, algo que pudiera darle fin o un nuevo comienzo a todo lo que pasaba en mi vida. Giré el seguro de la puerta y en ese mismo instante todo el ruido se detuvo, y me volvió la inseguridad y el miedo. Ya no había vuelta atrás, estaba sola, lo sabía y ese era el momento, abrí la puerta lentamente, ahora sí con mucho miedo, y en ese instante una luz blanca y muy brillante me cegó por completo.
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