Eres muy romántico ( prosa reflexiva)
-Eres muy romántico...- me contestó ella sonriendo pero con tono crítico.
Habíamos paseado en la rivera del río,
había hablado de cómo el agua arrastra las tristezas en el fondo del mar
y que debía ponerse bien,debía levantarse...
entonces me declaré,
ofrecí el mundo, ofrecí mi alma, mi amor,
ofrecí mis manos , ofrecí trombas de pasión,
pero ella se me quedó mirando perpleja y eso me contestó.
-
pero no me vengas con cosas cursis, llevo dos horas excitada pensando qué te puedo hacer y ya me canso de que no te lances y encima me recitas un poema.
¿ de dónde has salido? ¿ de una película? ¿ eres un actor?
No hacía falta tanto adorno, paga una habitación y follemos de una vez.- dijo ella un poco molesta ya que tenía algo de frío
Entonces me quedé atónito, todo reducido al sexo,
no puede existir amor si no hay romanticismo antes de la pasión,
al menos eso creía yo,
cabizbajo y un poco confundido,
me percaté que poesía y puro sexo
no van cogidos de la mano,
o quizás el poeta pueda ver los versos
entre tanta vorágine y tanta lujuria.
Mientras pagaba con mi tarjeta la habitación con cierto vacío...
despertando en el mundo real del que en un paseo había salido.
Conoce más del autor de "Eres muy romántico ( prosa reflexiva)"