De 10 céntimos me enamoré
Hace de verdad un exquisito día en la tierra y observarte en un instante despues de que abrí la puerta,
tu redondez me enferma tienes mí lealtad eterna,
bañada en oro está y la ropa le queda perfecta.
Por este raro amor dicen: "tu mente no está cuerda",
poseen mi corazón diez céntimos que hay en la mesa de esa piel dorada aprecio la sombra de su silueta,
tatuada con cervantes y el valor de la moneda.
Siempre desprende la misma alegre aura moderna y en mi cama despierta cierta faceta que atormenta,
por inflación se baja su valor de compra venta ni mi amor por tí eso cambia ni nada de lo que sienta.
T
no la he vuelto a ver desde aquel trueque en esa tienda estoy contándote un romance en el que yo perdí la rienda.
mi persona está buscándote pero nunca te encuentra desde el día en que te fuiste ya no duermo a pierna suelta,
ahora se que no existen los filmes que la mente inventa verdaderas pesadillas de las que uno no despierta.
Deliro y que estoy loco van contando malas lenguas bien es cierto que se ausenta en mi cabeza alguna tuerca,
el juglar que va tocando con guitarras de una cuerda ronco canto historias mientras muestro a la muerte de cerca.
Una alucinación que se materializa plena está cristalizando pena que luego se porta en vena hay depresiones por quincena en esta nueva era y yo con pan y un vino espero que la muerte venga cuando quiera.
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