Daño Equitativo
No llego a entender,
Que fue lo que nos cambió.
Tal vez fue el tedio de los días,
O lo lejos que nos sentíamos
El uno del otro.
El caso es que las cosas, ahora son peor.
A esta espiral destructiva,
De celos y mentiras,
No se le puede llamar amor.
¿Soy yo el frío que mata a la flor
O eres tu el sol que derrite la nieve?
¿Es justo alguno de los deseos,
Que cada mañana nos mueven?
Yo creo que no.
Lo único compartido,
Lo único plural,
Sería el odio que nos tenemos,
El mal rato que pasamos,
Cuando nos tenemos que mirar.
Y pesar de todo.
Lo que poco a poco más consume,
Es la triste manera en la que asumes,
Que esto debe de continuar,
Dado que no parecemos capaces de ponerle un final.
Estoy dañado,
Tu lo estás también.
El haberte quedado a mi lado,
Parece haberte arrastrado al tornado,
Que puedo llegar a ser.
Estás dañada,
Yo lo estoy también.
El haberme quedado a tu lado,
Ha seccionado mi camino,
Haciendo que me vea absorbido por el remolino,
Que puedes llegar a ser.
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