Canto a la libertad
¿Qué será de mi destino?,
encerrado hoy me encuentro
por cadenas.
Quiero ahondar en el océano,
desembocar en su centro
de sirenas.
Sueño con sondear el fuego,
cual pájaro remontarme
a el cielo.
Quiero ser como el trigo,
su anhelo.
¡Oh libertad, libertad!;
así como la cebolla
nos haces lagrimear.
Dulce y altiva libertad;
soberbia en cumbres altas
te encuentras aguardando
a alguien temerario y osado,
que se digne a conquistarte.
¡Oh!, pero somos muy débiles,
tememos y reculamos
ante tu silbido y tu nombre;
tu simple silueta
nos estremece de miedo;
¿Por qué?, nunca lo sabré,
quizás ese gran enigma
se encuentre escondido
en las milenarias piedras,
que reciben las caricias
de tu difuso torrente,
¡Oh libertad!
Conoce más del autor de "Canto a la libertad"