Autolisis

No puedo detener el tiempo que sale de la ventana,
ni la edad de mis ovarios momificados,
la anchura del vientre
o el nacimiento del vello cerca de los labios
La curvatura de mi espina dorsal,
la blancura de nuevas canas
llevar la preocupación como sombrero
o tomar el café sin esperanza
M
se llevó con ella la vanidad prefabricada
El tejido de la carne cuelga como jirones,
me pudriré algún día y seré alimento para lombrices
Flagelados quedaron los deseos
y la terquedad perdida en las falanges;
no he sido más que un hotel de amores fugaces
Juego a los dardos con los pensamientos,
instantáneas en blanco y negro se dan la mano con la resignación,
perderé la batalla contra el reloj
Sin ficción frente al espejo,
cruzo el umbral de lo desconocido
Condenada, acepto la sentencia:
el cuerpo plagado en años arrulla un espíritu embalsamado en sabiduría

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