Aunque estemos separados
Ves cómo la vida
es, en buena parte,
ir dejándola;
y ¡no que de ridículo
puede suponer,
sagaz Cirinia,
acordarse de estos
amorcillos nuestros,
cuando los problemas
importantes nos desbordan
Si estamos separados
por la distancia
irreductible,
¿dónde tú?,
¿dónde yo?,
ante esos casos
de fuerza mayor...?
¡Ah, mi exultante pensadora,
presiento que ya sabías
del riesgo potencial
de estas situaciones,
y que por eso
resolviste
mentalizarme
con tu distante apoyo,
en dosis calculadas,
siempre precisas,
exquisitamente
planificadas....!
Era cuestión
de esperar
a que me diese cuenta
(porque estas cosas
no se saben
-a pesar de saberlas-,
hasta que las has vivido...)
Mas si yo aceptara
que los contratiempos
de importancia
fueran más reales
que los que padezco
cada día por amarte,
¿qué clase de amor
sería el mío?
Porque de alguna
clase será,
digo yo,
y no una pasioncilla
que se amengua
ante los sucesos graves
de la vida...
Sabe entonces,
tierna Cirinia,
que, en tales sucesos,
nunca es más fuerte
mi unión contigo
y la tuya conmigo
aunque estemos
separados...
Queda tuyo,
tuyo siempre,
Domingo Di Amore
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