Árboles de pie
Cuentan los viejos
que en sus tiempos
los árboles morían de pie.
Eso ya no se ve.
Todo árbol que crece se tala
para ser quemado o vendido.
En estos tiempos
el horizonte está vacío
Ante el miedo los árboles han cambiado.
Ya no echan raíz.
No crecen a lo alto.
Prefieren pasar desapercibidos.
Sueño con el día
en que los árboles vuelvan a crecer;
con más raíces,
con más fuerza.
Entonces no podrán ser tirados.
La gente los rodeará para resguardarlos.
Los niños llevarán entre manos agua para regarlos.
Su presencia marcará una época.
Su altura inspirará a los más chicos,
Su cadáver aún de pie será símbolo de convicción.
Estoy convencido que eso es lo que más falta nos hace,
Necesitamos árboles que mueran de pie.
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