Aprendiendo
2016 Dic 15
Poema Escrito por
Me voy dando cuenta de tantas cosas.
Voy aprendiendo que la vida es tan corta como para desperdiciar su tiempo.
Estoy aprendíendo a valorar , la profundidad de una mirada,
la candidez de un abrazo y la ternura de un beso.
A diferenciar entre el querer y el amar,
a no enjuiciar y señalar.
A callar para escuchar,
a reír más que a llorar,
a contar antes de enojarme. Aprendí a bailar sin música, y a demostrarle a mis hijos lo millonarios que son...
afortunados, que pueden mover sus manos, sus pies,
Aprendí que mucha gente sigue la moda, o las marcas
o hacen alarde de todo lo que tienen y más quieren,
pero ahora me doy cuenta
que nunca he seguido o copiado a nadie...
admiro de mi , el ser auténtica y mi humilde sencillez.
He aprendido a confirmar que puedes obsequiar, tu ausencia,
a quien no aprecia tu presencia.
Aprendí que quien te extraña te llamará o escribirá...
y aprendí que la cobardía no lleva a nada ,
que solo los valientes, logran grandes hazañas. Aprendi que el mar puede ser una excelente compañía,
que la oración me da paz al alma
y me llena el corazón,
es la mejor medicina y la mayor manifestación de Amor, su poder no tiene límites. Aprendí que la humanidad,
en ocasiones,
enfrenta situaciones por conveniencia,
y no por convicciones ,
que los matrimonios duran más sin el compromiso,
a la atadura de un acta,
sino en el respeto y complicidad de armarse para siempre.
Aprendí que los valores se adquieren en todas partes, hasta cruzando una calle,
en la parada o en la esquina, o hasta en un elevador,
no es difícil decir lo siento,
menos por favor,
un buen día
y un: espero que todo salga mejor.
Aprendí que nunca perdemos al ser querido que se va, siguen vivos en lo glorioso de nuestra mente,
y en el pensar de cada despertar al pasado,
cruzando historias hasta el presente.
Aprendí que los niños de un divorcio, no deben sufrir por culpa de las diferencias entre sus padres,
nunca le hable a mi hijo de las faltas de su padre y tampoco a mi hija,
pues ellos fueron el resultado,de un acto y muestra de amor,
entre ambos, y hoy aunque ese amor no prevalece,
el de ellos crece y se fortalece,
jamás los hijos deben ser objeto de persuasión,
mala intención o chantaje, son una bendición
que a nuestras vidas enaltece.
Aprendí que no se dicen mentiras, por que el que miente se engaña así mismo, que es mejor hablar
con la verdad
y ser honestos,
pues se duerme mejor y la conciencia sin pesos,
esta mas tranquila .
Aprendí, que cuando alguien te rechaza,
uno sabiendo lo que vale ,
es porque no ha conocido su alma.
Aprendí que las pequeñas cosas son las mas grandes ,
y que las grandes a veces no significan nada,
pues un detalle de un poema, puede impactar muchas emociones,
mientras que un reloj caro, puede quedar paralizado y sin batería,
pues la vida útil también tiene su final, aun en garantia,
pero las palabras que se escriben se quedan para siempre,
aquellas que dejan huella
y no se olvidan jamás.
2016 Dic 15
Maria Buscaglia
Desde 2016 Jul 06
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