Tu desnudes
Desnuda tu piel se encuentra, tu cabello dejas caer cubriendo tres cuarto de la planicie de tu espalda.
Colocas tus manos sobre dos rocas ígneas que realza la naturaleza de ese entorno y de tu cuerpo.
Veo tu cuerpo, es tan precioso que mi mirada no encontró parada y geométricamente, tan agraciado que basta con
exiguas gotas de la lluvia que cae para humedecer toda tu piel.
Siento venir de ti un animoso respirar, que me invita en pasión a un indomable jugar, fijando nuestro mirar.
T
lugar al viento convertimos al entorno profano de nuestra entrega y de ese garrafal sentir.
Sin limitar nuestro coraje en tu desnudes me enseñaste tus manos las tome y en tu piel me eleve y aprendí a ver al
cielo más azul en tu plena desnudez.
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