Se cae la noche
Se cae la noche sobre mis hombros
Con su voz de oscuridad paciente
Con su corazón de hielos relucientes
Cae y forma una delgada capa de estrellas
De olvidados y agonizantes deseos
Que se hicieron nacientes universos
Ahí delante de mis nostálgicos ojos.
Lágrima terca que no quiere escurrir
Pecho rebalsado de lamentos estancados
Acuosa herida tan cercana a hervir.
Se cae la noche sobre mi sien enloquecida
Y mi ensimismado corazón espera apretado.
Colores absolutos trazando orbitas recias
Para millones de astros alados
Que sobrevuelan con divina dignidad
Las inhóspitas tierras de mi verdad.
Se cae la noche sobre mi lactante alma
Y negros cristales se deslizan tímidos
En pura humedad de acantilados cálidos
Y mi azul pecho, evapora salvaje aullido
Sortilegio agonizante que viaja herido
Suspendido entre olvidados soles sabios
Suspendido entre vacíos de vacíos.
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