Pueril
Desperté,
somnoliento,
y en cada paso dado con esfuerzo
se tiñe la tierra de bravuras,
el sueño me llega muy lejos
hasta donde la realidad siempre me limita,
entonces digo mentiras
porque la verdad se esconde
detrás de las mamparas oscuras
que pongo con la imaginación.
H
nunca conocerlas.
Uno vive,
casi nunca pensando,
sino sumido en ondas graves
de melancolía, nostalgia, tristeza
o uno que otro resquicio de alegría.
Tiñe uno la tierra de escarcha,
las espinas las disfraza de flores,
al fuego se le ponen máscaras,
así como a la verdad;
para que nos duela menos.
Por eso todos huyen de la razón,
porque punza,
y punzando inyecta
e inyectando hace agonizar
y agonizando se va muriendo a pocos
la ingenua imaginación.
Por eso hay que despertar lúcido,
y dejarse machacar los dedos por las piedras al caminar,
dejarse quemar por las emociones,
las que vengan, las que existen
y no las que se inventan;
porque lo inventado termina siendo pueril.
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