Peones ebrios
Seamos honestos,
y atribuyámonos algún que otro mérito
contemplemos lo que hemos hecho con nuestros escombros
Y no olvidemos que esta obra está plagada de errores y pretéritos imperfectos.
Y sin embargo jamás han visto mis ojos construcción más hermosa
que la que tú y yo hemos levantado,
y aún, en la intemperie, sin techo,
este edificio es más nuestro hogar,
que ningún otro que hayamos pisado.
N
para no asfixiarnos.
En nuestra nevera hay siempre libertad,
bebida amarga para algunos, pero de la que tú y yo
siempre nos embriagamos.
A veces te llenaría de besos por quererme así:
ebria y libre, en lugar de sobria y triste,
como me quieren ellos.
En los patios nos crecen higueras sin tierra,
y bajo la cama, viven camadas de leones
que nos hacen las sábanas jirones.
El mar se escucha entre los pilones,
y los peces nadan en nuestros edredones.
En nuestra humilde casa, sin techumbre,
nos visitan caballeros de noble nombre
pícaros, bandidos y hasta quijotes.
Es por esto que nos envidian
hasta los más afamados arquitectos y escritores
porque ellos no saben el secreto.
Los edificios se construyen así:
sin techo, sin paredes,
y por un par de peones ebrios.
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