Nunca es tan pronto, nunca es tan tarde
Nunca es pronto, nunca es tarde.
Aunque se me hizo tarde, lo recordé. ¿Que le escribiré?- Pensé: Entonces me soñé de barro y una costilla te di. Me soñé naturaleza y la vida contigo engendré, te soñé mi tierra y volví a nacer. Soy el hombre de barro de la tierra de una mujer.
Aunque se hizo tarde cuestioné: ¿qué no me enseño? Pues diría que casi todo, todo lo mejor. ¿Conozco la felicidad? Sí. Con ella es una realidad, ¿Qué sé de la vida? Que ella me acompaña y que también me la da, eso y muchas otras cosa mas.
Y Aunque se me hizo tarde, reconsideré: Que en realidad nunca me es tan pronto, ni tan tarde; para amarte, ni para recordarte.
Mujer, el más lindo ser. Felicidades en tu día.
Jose Antonio Rios Ramirez.
Conoce más del autor de "Nunca es tan pronto, nunca es tan tarde"