Noche marciana


Después de tratar de estar la calma del éxtasis producido la noche anterior, noche fría, sudorosa, caliente, calurosa, constante, energética, radiante, noche marciana.
Después de que mis manos dejaron de vibrar al roce de las tuyas, tan frías, tan calientes, tan sudorosas, tan atadas a la libertad que solo produce estar a tu lado, de tu mano, manos marcianas.
Después de suponer que todo estaba hallado, el vacío se hacía presente, constante. Solo algo fuera de este planeta saciaría esa falta de universo, de besos, de caricias, de oportunidades, de disfrute, de paz, de luz, de aire marciana.
Después de creer que todo está escrito solo palabras cortas se originan, ya que el éxtasis de la noche marciana se hace latente, la noche anterior está presente en las curvas de tu trasero, curvas marciana que necesitan un poco de tanto cariño.

Conoce más del autor de "Noche marciana"