-No te metás con mi abuelo...-
A Eduardo Rodolfo Vaccaro, abuelo
Desandando los caminos,
he notado que mi abuelo
escribía cosas en solfa
que otros tomaban en serio;
y al no poder contra tantos,
se sube al carromato
de la historia perentoria
que os corta por lozano.
P
para no retarse a duelo
dejó de firmar escritos
que al final cuarteó el tiempo;
y hoy aquí, ando rimando
al compás de una guitarra
con heredada paciencia
y unas palabras prestadas.
¿No era un buen tipo, mi abuelo?
¿como el viejo de Piero...?
Mandaparte impersonal,
gorilón, aunque sin pelos.
Si no fuera por mi abuela
que se llamaba Estela,
aunque era profesor,
no hubiera fundado escuela.
Él soñaba ser Simbad
don Quijote de la Mancha,
arribar el polo sur,
revolucionar en Francia,
pero entre su miopía
y que siempre fue pelado,
mayormente concurría,
previamente invitado.
Trabajaba y estudiaba,
era un proletario docto,
escribía unos discursos
que después leian otros;
y ese otro vengo a ser yo
imaginando como hizo
construcciones con las letras
como si fueran ladrillos.
No heredé sus escritos
pero uso su escritorio.
Tampoco heredé sus libros.
Sí, una medalla de oro.
-No te metas con Batata
porque mi abuelo es mi amigo.
Si te metés con Vaccaro,
te estás metiendo conmigo-.
VIDEO CON FOTOS DE MI ABUELO EDUARDO RODOLFO VACCARO:
Conoce más del autor de "-No te metás con mi abuelo...-"