No podremos usar nuestros ojos para ver
No podremos usar nuestros ojos para ver
Las calles rectas cortan otras calles rectas,
el asfalto duro y hervido por el sol,
capa separatista que empuja al asilo eterno.
Chapas llenas de prejuicios, muertas y vigentes,
el espíritu del arriero sumergido en el inconsciente colectivo.
La fluidez perdida y encapsulada, rueda mecánicamente
Los resignados empujados a resolver las ficciones
impunes eructan el ambiente de su alma.
La rigidez del trazado absorbe las energías en colisión
y mata todo lo que vive dando lugar a los parásitos celestiales.
La confusión no es ni reprochable,
la resignación lleva a la pudrición activa.
Solo el nos puede salvar!!!
El que avergüenza al zorro.
El que humilla en la selva caliente.
El que aviva los obstáculos.
El que te desnuda y deja a la luz entrar.
Algo se puede oír entre el ruido,
se ve una silueta que crece,
el smog la rodea como una horda
de bestias hambrientas de carroña.
Su forma impersonificable,
nunca será un estandarte!!!
Es el resplandor de las almas olvidadas
grita un ciruja contento.
No nos podremos escapar.
Nuestros ojos arderán!!
Los ojos arderán!!!
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