Me enamoré
Todo es muy confuso,
la gente sigue su rumbo
y yo voy dando tumbos,
claramente mi mente está
en otro mundo.
Es raro sentir algo por ti,
pues mi corazón manda
señales que jamás llegarán
al destino que corresponde.
Ni todas las estrellas del
universo bastarían para
contar todas las veces que
pienso en ti.
Estás en mis sueños como si
mi mente fuera tu hogar, y
lamentablemente lo es, oh
Dios que lo es.
Tu mirada, tu sonrisa y tu
carisma son los abrazos que les
das a mi alma y tus palabras
son el beso en mis labios que me
desean una buena noche.
Tu imposibilidad, tu
maestría en ser solo polvo
de deseos me hace quererte
más, me hace hablarte más.
Solo el tiempo decidirá si el
amor es quien toca a mi
puerta, pero si fuiste tú
quién tocó, entonces abriría
para que entrases y rompería la puerta,
pues tuvo la suerte de tus manos probar.
Conoce más del autor de "Me enamoré"