hay momentos en la vida
A veces pareciera que las pistas danzaran sobre mis pies,
Millones de sucesos descoordinando mis pasos
Y empiezo a sentirme tan solo…
Un saco y una corbata que amenazan la locura,
Corazones de papel apuñalando la sinceridad
Y empiezo a sentirme tan desquiciado…
Mis piernas están temblando lentamente,
Puños incesantes desarmando el ser viviente
Hematomas que dan la espalda a la herida universal,
Miserables que no comparten siquiera un pan
Y empiezo a sentirme tan asesino…
No reclamaré a la Divinidad por esto, no perseguiré el don,
Cada golpe ha abandonado su voluntad con desgano
Y empiezo a sentirme tan insensato…
Tomo un sorbo de tu misericordia, a veces es tan fácil,
Disfrazados de galaxias eternas y silenciosas
Y empiezo a decirte que no vuelvo…
No eres sólo uno, eres el universo nuestro
Crecimos dentro de la misma semilla, moribunda raíz,
Deslizaste tus manos sobre el barro de las casualidades
Y quisiste prepararnos el desayuno de esta mañana eterna.
A veces siento que los cielos escriben sobre mi cabeza,
Millones de personas desequilibrando mis pensamientos
Y empiezo a sentirme tan vivo.
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