Estando sin estar
Estaba sin estar, recorría la casa buscando alivio pero eso solo acrecentaba mis ganas de salir de la ciudad, pues esta se sentía sin espiritú; las calles opacas y los negocios solitarios.
Los meses largos que habían transcurrido sin verlo, ahora tienen un significado. Hay muchos modos de volverse miserable en la soledad, y finalmente aprendes a convivir con ella.
Hay un sentimiento de vacio en las almas que esperan un devenir. Saben que todos los años de angustia son una enseñanza y el fruto ha de ser una vida distinta a como empezó.
Es de estos días nublados en donde suplico silencio, arrullos de luna y la compañia de un ángel. La vida parece correr en domingo, yo parezco huir de mis ansiedades y quedar vacia en esa cama de hotel.
He estado sin estar.
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