Enseñanzas
Sumido entre la depresión y la ansiedad me encontraba, de la mano de la miseria bailaba, ahogado entre venenos y arañas jugaba, nadando entre la nada aullaba, el sol nunca alumbraba por mi ventana, hasta que un día apareció una blanca dama que entre sus vestidos me cobijaba, ella me enseñó los placeres que yo siempre encontrar anhelaba y con sus labios cada noche en la frente me besaba. Aprendi de ella los límites de la esperanza mundana, me explico que de quién mejor pagaba era su cama, no lo niego, humillado a sus pies besaba los pasos por los que ella andaba, ví atónito como por otros hombres cada noche me cambiaba y aún así por la mañana siempre la perdonaba. Hoy me a abandonado y sin embargo recuerdo con cierta alegría las enseñanzas que ella en mi corazón dejaba
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