Divinidad Encarnada
En el sin fin de mis sentimientos
se agita la locura de ofrecerle
mi esencia, como un digno amuleto
para la hija más bella del continente
El tesoro perdido ha emergido
y yo me empeñare en el rescate
de lo que el pirata en su huida cobarde
ha perdido por el hecho de no merecerte
P
con la furia de una amargura aguda.
Dichosa sea la tempestad que me ayuda
de disfrutar de su paz, la más profunda.
Flores del jardín, arboles del bosque
conspiren en esta nueva empresa
donde el viento con sus caricias le lleve
el dulce aroma de sus remesas
Cielo eterno e infinito,
impetuoso padre sol
cobijen ante su santo templo
esta beldad de la creación.
Divinas aves de canto agradable
que no dejen de replicar sus acordes
pues nunca había conocido el hombre
la opulencia absoluta de los dioses.
Alma invisible que alardeas de tu omnipotencia,
ríndete ante el lujo más preciado de la naturaleza,
compórtate con la dignidad del noble y ten la deferencia
ante la honrosa visita del querubín de la realeza.
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