Dictámenes del poder

Dictámenes del poder
“… como hienas carroñeras no se sacian de su joder”
Ellos…ellos son
les puedo oler
su fragancia es de naftalina y formol
almidonados en sus poltronas
de mil promesas sin cumplir
“jamás los destinos del mundo estuvieron en manos más bárbaras”
L
son lacayos que sin almas
les importa poco sus pecados
ellos…ellos son
nos trituran no nos muelen
nos rasgan no nos desuellan
nos amagan sin pegarnos
nos amenazan sin invadirnos
nos hieren no nos matan
aunque el odio los carcome
y el desespero los condicione
en la psiquis nos devastan
con polémicas trastadas
con sanciones viejas usanza
multiforme guerra non-santa
moneda, comida y medicinas ¡qué ratas!
Algún día vida ingrata
el boomerang retornará su vuelo
y de seguro será consuelo
para almas vivas y muertas
victimas de sus atropellos
hoy, batallones de indigentes
con dos dólares en sus bolsillos
amuletos retorcidos
usurpando el puesto nuestro
de la cara de Bolívar
retornada al lecho de muerte
otra vez de Santander
tierra historia causa habiente
degradarnos más quisieran
y quizás atrevan y logren
en finanzas los valores
son figuras de virtuales
cuenta escrita será saldada
y con interés refrendada
indispuestos al esclavismo
a la entrega y sumisión
si en 1800 la nación, con látigo y espada al vilo
sacamos al invasor
sangre prócer de mi tierra
fluyan por nuestras venas
para defender la nación
Augusto Plasencia
Conoce más del autor de "Dictámenes del poder"