Después del eco
No digas que me esfumé en el vacío,
No se desvanece lo que aprendió a quedarse sin estar.
Estoy deshecho en el aire que no ves,
En los segundos que se estiran cuando me nombras en silencio.
Soy ese temblor que sientes sin razón,
Ese escalofrío que no es frío, esa certeza que te acaricia
Justo cuando piensas que no puedes más.
No necesito cuerpo para amarte,
Desde acá, he aprendido a tocarte con la memoria,
Tú sigue, rómpete si hace falta,
Grita si se te desborda el pecho,
Pero no te detengas, no te encierres
En la fotografía de lo que fuimos.
Yo no soy eso, soy lo que queda después del eco,
Lo que no sabías que sabías de mí,
El perfume que se cuela sin permiso
Cuando abres una ventana sin razón.
No llores para encontrarme,
Vive para recordarme,
Porque ahora soy el tiempo que te susurra despacio:
No estás solo, yo no te dejé... sólo cambié de forma.
Conoce más del autor de "Después del eco"