Cuenta hasta diez
Juguemos a las escondidas me dijiste.
Y corrí, al lugar más oscuro de casa.
Desesperado acepté este nuevo reto.
Me pareció, divertida tu propuesta.
Con mi clara inocencia colaboré contigo
No te quería perder ni hacerte enfadar
Guardé un pañuelo gris con tu aroma.
Y así conseguí respirar todo ese tiempo.
D
Han pasado tres meses y no volviste.
Es raro todo esto, parece que fue ayer,
cuando te oí decir, cuenta hasta diez.
Gire y gire en posición fetal cada día.
El suelo fue mi lugar habitual de vida.
Rasguñe pisos y sueños raquíticos,
Y solo coleccioné¸ polvo de ilusiones.
Logré concentrarme, y salí a buscarte.
Y mis ojos claudicaron al ver la luz del día,
Pues tú me obligaste a vivir en tinieblas.
Dos toneladas de dolor me hicieron volver.
Una vieja silla me dio su brutal amistad.
Un cinturón de cuero me dio potestad.
Dos metros setenta y seis; son…
Cuenta hasta diez, esta vez. Tú...
autor: Neftali Rosas
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