Celebrando sus grados navideños
Hoy el joven se desveló,
eran sus grados,
se acercaba el momento de
premiar el esfuerzo entregado.
Antes que el sol
ocupara el centro
del cenit,
el muchacho
alborozado,
que su madre
con tesón, desde el día
anterior, meticulosamente
le había preparado.
Ya en el teatro,
de cuando en cuando, ese
ser maravilloso que acompañó
cada minuto de su existencia,
a lo lejos le sonreía,
como el primer día,
en que en su regazo,
arrullándolo entre sus brazos,
le enseñó a conocer la vida.
Al final, muchas fotos
en su segundo hogar,
al que hoy iba
dolorosamente abandonar….
una con mamá, otra con papá,
una más con su pequeña hermana,
y con su Profe,
del que tanto aprendió,
esa foto,
¡nunca le podría faltar!
Esta era su segunda graduación,
el segundo diploma recibido,
en su Francisco Luis,
de niño en quinto,
de adolescente en once,
esperaba el próximo,
en la de Antioquia
y otro en la Nacional
para esta Antioquia,
esta Colombia,
con todo su corazón
servir y honrar.
Hoy la luna y las estrellas,
por primera vez le
despidieron de su Francisco Luis;
mañana, será el sol poniente,
el que ilumine sus manos, para que
con su incansable trabajo,
a una nueva Medellín
le vean construir.
Conoce más del autor de "Celebrando sus grados navideños"